Compresión individualizada
Vendaje o prenda elegida según la circulación, la herida, la movilidad y la tolerancia de la persona.
Las úlceras venosas suelen aparecer en la parte baja de la pierna y pueden acompañarse de hinchazón o cambios en la piel. Antes de elegir una curación, necesitamos confirmar por qué se formó la lesión y cómo llega la sangre al pie.
Puede presentarse cerca del tobillo, con edema, sensación de pesadez o piel oscurecida. Estos datos orientan, pero no bastan para diagnosticarla: también puede existir enfermedad arterial, diabetes u otra causa de ulceración.
Si la herida reaparece, aumenta de tamaño o no progresa, conviene revisar el diagnóstico y el tratamiento de fondo.
Revisamos la herida, el edema, la piel y la circulación. Según el caso se requieren evaluación vascular, índice tobillo-brazo u otros estudios para saber si la compresión es adecuada y con qué intensidad.
La compresión es una parte importante del manejo venoso cuando el aporte arterial es suficiente. Aplicarla sin valorar la circulación puede ser perjudicial en personas con enfermedad arterial.
Vendaje o prenda elegida según la circulación, la herida, la movilidad y la tolerancia de la persona.
Limpieza, protección de la piel vecina y apósitos acordes con la secreción y el estado del tejido.
Medir la evolución y revisar edema, movilidad y cuidado preventivo después del cierre.
Si el aspecto o la evolución no corresponde a una úlcera venosa habitual, investigamos otras causas.
Acude a valoración si hay dolor nuevo o intenso, cambio de color del pie, herida que crece, secreción o enrojecimiento que avanza. Si aparece fiebre, deterioro general o dolor intenso con un pie frío o pálido, acude a urgencias; no esperes una respuesta por WhatsApp.
La compresión y los productos de curación deben indicarse según una valoración individual. Esta información no sustituye atención médica.