¿Por qué las heridas no deben dejarse al aire?
Existe una creencia muy extendida: “Si dejo la herida al aire, cicatriza más rápido”. El cuidado de una herida requiere valorar qué protección y qué manejo de la humedad necesita.
Proteger la herida y equilibrar la humedad
Muchas heridas abiertas se benefician de un apósito que las proteja y mantenga un ambiente adecuado para cicatrizar. Esto no significa mantenerlas empapadas: el exceso de secreción también puede dañar la piel alrededor.
La selección del apósito depende del tejido, la cantidad de secreción y las condiciones de la herida. Cubrirla no elimina por sí solo una infección ni garantiza su cierre.
Sigue las indicaciones sobre qué material utilizar y cuándo cambiarlo. Si el apósito se desplaza, se ensucia o se satura antes de lo previsto, consulta cómo ajustar el cuidado.

